
DOCTRINA IDEOLÓGICA
La meta es crear una plataforma intelectual e ideológica para La Nación armenia, la cual tiene que transformarse en el soberano del territorio de Armenia, un defensor de la identidad armenia y de un grupo étnico desperdigado por todo el mundo, y un promotor de los intereses armenios en el ámbito internacional.
I. El pueblo armenio no es soberano del Estado armenio. El pueblo armenio pasó por todas las etapas del progreso histórico, tales como una tribu minúscula y una nación imperial. Habiendo alcanzado el estatus más alto de nación imperial durante la época de la Gran Armenia, los armenios perdieron el control sobre la mayoridad de los territorios armenios históricos como consecuencia de la contienda fratricida en la cúpula armenia y se convirtió en un pueblo vasallo bajo el dominio de sucesivos soberanos.
II. La carencia de la aristocracia nacional y de un ecosistema que de impulso a la reproducción de unos líderes entre el pueblo armenio son las principales causas de la pérdida de soberanía, la de la desorientación y la confusión que existe en el pueblo armenio. Se necesita la aristocracia nacional unificada por el sistema de valores políticos e ideológicos para constituir las metas nacionales y preparar una hoja de ruta realista para alcanzarlas. La aristocracia nacional garantizará la reproducción sistemática e institucionalmente unos líderes nacionales, gobernará, educará y formará a las nuevas generaciones, y creará instituciones panarmenias para que el pueblo armenio se convierta en una nación política.
III. El pueblo armenio que vive en Armenia no ha establecido ni una aristocracia ni una ideología nacional. Tras siete décadas siendo una parte integral de la Unión Soviética (la Segunda República) y tres décadas existiendo en la forma de la nominalmente independiente República de Armenia (la Tercera República) el pueblo armenia se detuvo a nivel de desarrollo de un grupo étnico teniendo su territorio actual, idioma, religión, atributos sociales y culturales sin lograr crear las condiciones para su transformación en un Estado soberano encabezado por la aristocracia nacional.
IV. El pueblo armenio que vive en las comunidades en países extranjeras no se ha transformado en la verdadera Diáspora. Desde el exterminio y la expulsión del territorio de la Armenia histórica, esta gente ha permanecido fuera de sus raíces decayendo y asimilándose cada día. Permaneciendo un grupo étnico, unas comunidades en países extranjeras, los armenios que vivan en el extranjero no fueron integrados sustancialmente por el grupo étnico que resida en Armenia en el proceso de construir la Tercera República. Debido a la ausencia de una aristocracia en las comunidades en países extranjeras y la de instituciones que desempeñen un papel unificador, los armenios en el extranjero carecen de los estímulos para desarrollarse y hacerse una entidad política e ideológica unida, o sea, la Diáspora.
V. La Tercera República dejó de existir en forma de un proyecto prometedor para unificar, sistematizar y hacer realidad el potencial armenio mundial. El sistema feudal y clánico, sinvergüenza e inepto, destruyó sistemáticamente el resto del sistema inmunitario armenio en el transcurso de tres décadas, lo que resultó en la pérdida de Artsaj e inevitablemente se manifestará en la colonización turco-azerbaiyana de lo que queda de Armenia. Este es el resultado de la completa degradación de los grupos feudales y clánicos, así como de sus partidarios entre los armenios que residen en Armenia. Ellos tendrán que rendir cuentas por el fracaso de la construcción del Estado y la Nación armenia.
VI. El liderazgo actual de la Tercera República es, en esencia, un régimen político comprador, que sirve a las fuerzas externas interesadas en la solución final a la Cuestión Armenia. Esto significa no solo la desaparición de Armenia como territorio, sino el establecimiento del control total sobre la identidad armenia, su congelación y su eventual destrucción mediante la anexión al mundo panturquista. Los colaboradores llevan a cabo la política de limitar la historia armenia centenaria al período de la Tercera República, echando al olvido el Genocidio de 1915, obstaculizando el proceso de superar los efectos del Medz Yeghern, atacando la Iglesia armenia y reconociendo el derecho de los turcos y azerbaiyanos a controlar Artsaj y el uso irrestricto del territorio restante de Armenia para resolver sus problemas regionales y globales. Los armenios que viven en las comunidades en países extranjeros que respaldan a los colaboracionistas entre los armenios que viven en Armenia moralmente, a través de grupos de presión, apoyo informativo, financiero etcétera, se hacen automáticamente los cómplices de la destrucción de la etnia armenia y su integración en el mundo panturquista. Junto con la quinta columna ellos son plenamente responsables de la colonización rápida de la Tercera República y la solución final a la Cuestión Armenia.
VII. La República Armenia presenta sus propuestas en lo que se refiere a la lucha duradera contra la colonización, al establecimiento de la aristocracia nacional y al resurgimiento de la soberanía del mundo armenio. La República Armenia tiene por objetos el análisis, la formulación y la difusión de mensajes sustantivos y de alta calidad. Todo esto constituye la primera etapa de esta lucha. La plataforma sigue creando un espacio unificado para reunir a los armenios que se oponen a la colonización de Armenia, a la solución a la Cuestión Armenia y a la fagocitación de la identidad armenia (significados, mentalidad, historia y cultura) por parte del mundo panturquista.
VIII. La República Armenia apoya dos pilares fundamentales de la identidad armenia, o sea, la memoria histórica y la Iglesia Armenia. La memoria histórica abarca toda la historia del pueblo armenio, en particular el Genocidio de 1915, que resultó en el desplazamiento forzado de los armenios de su patria. Al mismo tiempo, la República Armenia aboga por el proceso de purificación de la historia armenia, eliminando mitos propios y del origen ajeno, lo cual requiere un enfoque profesional, objetivo y crítico. Esto permitirá observar nuestra historia sin exageraciones, patetismo ni ilusiones, para identificar las causas reales de los trágicos sucesos del pasado y del presente. La Iglesia armenia es uno de los pilares más importantes de la identidad armenia. Esta institución no es perfecta y, como cualquiera otra fuerza de autodeterminación nacional, requiere actualización y reformas. Sin embargo, es importante darse cuenta de que esta institución antigua se caracteriza por la fortaleza y la fragilidad. La Iglesia desempeñó un papel central en la preservación de los restos de la identidad armenia durante los períodos más difíciles de la historia. Hoy, no existe otra institución hecha y derecha, ni otro guardián de la esencia espiritual del pueblo armenio. La preservación y el fortalecimiento de la Iglesia armenia son componentes indispensables para formar de la nación política armenia y construir el Estado armenio.
IX. La República Armenia se adhiere a la ideología del realismo político en cuanto a las relaciones internacionales, en el marco de la formulación y promoción de los intereses armenios, y utiliza los principios de esta corriente. Esta creencia se deriva de un análisis minucioso e imparcial de nuestro pasado, cuando el así llamado mundo civilizado, que hicieron ruido sobre la justicia y derechos humanos, negociaron y sacrificaron inmoralmente los intereses armenios (y de otras etnias débiles) en aras de ventajas pragmáticas y mercantiles. Tales prácticas políticas persisten hasta nuestros días. Observamos en tiempo real cómo varias fuerzas externas, dando las órdenes a las colaboracionistas, destruyen los restos del Estado armenio, de la historia armenia y de la identidad armenia. La República Armenia supone que ninguna fuerza externa tiene un motivo moral o racional para proteger los intereses armenios. Por el contrario, la plataforma cree que estas diversas fuerzas externas están dispuestos para beneficiarse del regateo político en lo que concierna a los restos de Armenia y al pueblo armenio.
X.El resurgimiento de la Nación armenia como el soberano del Estado armenio es un factor irreemplazable para su supervivencia física, espiritual, cultural, política y económica. Por lo tanto, la participación en la vida política de Armenia, o sea, el derecho a elegir y ser elegido, que constituye un nexo clave entre el Estado y un ciudadano, no puede ser un derecho natural para todos. La ciudadanía y la participación en la toma de decisiones e implementación de unos enfoques políticos debe de limitar por edad, educación, experiencia, contribución a la causa común, etcétera. La Nación armenia tiene que nombrar autoridades en consonancia con los principios de la meritocracia, a saber, el sistema de gobierno en que los puestos de responsabilidad se adjudican en función de los méritos personales.
