DECLARACIÓN
Sobre la Iglesia armenia

La Iglesia armenia es uno de los pilares tradicionales clave de la identidad armenia. Históricamente, esta institución religiosa desempeñó un papel esencial en lo que se refiere a la seguridad espiritual, moral y psicológica de los armenios en todo el mundo. Desde la década de 1990 la Iglesia armenia dejó de ejercer su misión original y se convirtió en un instrumento en manos de la camarilla feudalista. Lo sucedió en gran medida, porque se formó un sistema feudal en Armenia contemporánea, se desató el caos dentro de las comunidades armenias por todo el mundo, mientras que la mayoría de los líderes armenios locales en el extranjero se incorporaron en el sistema feudalista. Por esta causa, la República Armenia afirma que:

La Iglesia armenia hábil puede existir y funcionar sólamente en el marco de un Estado armenio soberano y eficiente. Se puede lograrlo al establecer la aristocracia nacional armenia. El triunfo de los colaboracionistas turcos en la primavera de 2018 que resultó en la colonización de Armenia se derivó de la formación y el robustecimiento del sistema clánico y feudal. Esto debilitó lo que quedaba del sistema inmunológico nacional armenio. Nuestra completa falta de reacción adecuada, es decir, el diagnóstico y el tratamiento, provocó el agravamiento de nuestra inmunodeficiencia. Por lo tanto, fue incapaz de superar las amenazas internas y externas.

La entrega de Artsaj, el desplazamiento forzado de los 150,000 habitantes armenios, la ocupación militar de los territorios estratégicos armenios, la reelección del régimen colaboracionista en 2021 como resultado de la farsa electoral se llevaron a cabo bajo la influencia de la enfermedad progresiva y degenerativa. El régimen comprador comenzó a arruinar metódica y sistemáticamente los elementos básicos de la identidad armenia, es decir, el concepto de la Gran Armenia, el Artsaj liberado, el patrimonio histórico, la memoria del Genocidio y la Armenia Occidental conquistada, así como la Iglesia armenia. La última, al convertirse en una parte del sistema feudal en 1990s, en tiempos de crisis no logró combatir la colonización del país ni establecer mecanismos para superar un cisma artificial entre Armenia y las comunidades armenias en el extranjero. Tampoco pudo oponerse ni a los feudalistas que desmantelaron metódicamente la independencia del país ni al régimen colaboracionista proturco que los reemplazó en 2018. Lo más importante es que la Iglesia no consiguió convertirse en una institución capaz de restablecer el Mundo armenio y liderar la lucha nacional por la descolonización del país y su posterior recuperación. Por consiguiente, la mayoría de los armenios no percibe a la Iglesia armenia como una brújula moral y no toma en cuenta su actitud ante diversos asuntos políticos. De lo contrario, ya estaríamos presenciando un movimiento de resistencia de masas que hubiera derrocado al régimen colaboracionista de Pashinián de la noche a la mañana.

En este sentido, la República Armenia pide que se deje de equiparar la antigua y santa Iglesia armenia con unos representantes del alto clero que formen parte del sistema feudalista en Armenia, teniendo en cuenta el papel histórico en en la supervivencia material y espiritual del pueblo armenio, que la Iglesia desempeñó. Se puede elegir un nuevo liderazgo de la Iglesia alguna vez, pero para restaurar una institución tan antigua, si la destruyen, podría llevar siglos. Esto es un lujo que no podemos permitirnos.

Nikol Pashinián no aspira a reformar la Iglesia Armenia. Por ser un sátrapa turco, él intenta cumplir su tarea de destruir la Iglesia armenia, uno de los elementos clave de la identidad armenia. No podemos engañarnos en lo que atañe a este asunto. Pashinián y sus jóvenes jenízaros tienen intención de destruir la identidad armenia, un fundamento de la civilización armenia peculiar que nació, creció y se fortaleció en el Altiplano armenio.

Para purificar, reformar y modernizar la Iglesia armenia, recuperar su estatus de protectora espiritual y brújula moral a los ojos de la Nación armenia futura, se requiere establecer la aristocracia nacional armenia global y hacer realidad una verdadera categoría de Estado. Por ser una fuerza que formule los intereses nacionales encargada para representar la Nación armenia, exclusivamente la aristocracia nacional armenia tendrá capacidad para desarrollar, reformar y modernizar el fundamento de nuestra identidad, incluyendo la Iglesia armenia, una institución de vital importancia.