Tránsfugas Políticos

¿Qué preguntas le habría hecho la "oposición" al sátrapa turco si hubiera tenido en cuenta los cientos de miles de votos inmerecidos que recibió en las elecciones?

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En Armenia se inicia la fase activa de la campaña electoral que tendrá el previsible resultado. Lamentablemente, si tras la derrota catastrófica formamos un parlamento compuesto íntegramente por los culpables de la pérdida en la Segunda Guerra de Alto Karabaj, no hace falta esperar otro resultado en vísperas del próximo circo electoral cinco años después.

Entendemos todo en lo que se refiere a las «autoridades», o sea, los virreyes turcos. Entendemos todo en lo que atañe a sus predecesores. En primer lugar, su mala administración y la ausencia de la responsabilidad política resultaron en la ascensión al poder de Nikol Pashinián. Ahora siguen ayudándole a ser reelegido. Es evidente que Pashinián se mantiene a flote solo porque los fantasmas del «antiguo» liderazgo, en particular Robert Kocharián y Serzh Sargsián, siguen perfilándose en el horizonte. Las elecciones locales demuestran que la gente está lista para votar por cualquier oposicionista a condición de que los rostros y las voces de los exmandatarios no aparezcan durante la campaña electoral.

Sin embargo, esto no es suficiente para la así llamada «oposición». Además de desempeñar un papel de espantapájaros políticos para el sátrapa turco, están malgastando las facultades que tienen como oposición parlamentaria. Parecería que nada les impide utilizar eficazmente no solo su fuero parlamentario, sino también su tiempo de emisión y la oportunidad de plantear preguntas duras al primer ministro, ya que aceptaron formar parte del parlamento que él controla. Pero cada vez cualquier sesión parlamentaria se convierte en un escándalo, lo que disuade a cualquier persona sensata de observar esta farsa y de esperar que algún día el destino de la Nación armenia se decida en la Asamblea Nacional de Armenia.

Hay varias explicaciones para este fenómeno: pereza trivial, incompetencia, miedo a perder la inmunidad parlamentaria. Cualquiera de ellas confirma que la «oposición» está satisfecha con las circunstancias en las que estamos viviendo. Sin embargo, sería extraño que la “oposición” no estuviera contenta, porque el sátrapa turco mostró un respeto reverencial por el «legado» político de los líderes de la Tercera República. Pashinián opta por hacer caso omiso del legado de Karekin Nzhdeh y Aram Manoogián. Es mucho más conveniente determinar quién es el culpable de desperdiciar dicho legado.

¿Qué preguntas le habría hecho la «oposición» al sátrapa turco si hubiera tenido en cuenta los cientos de miles de votos inmerecidos que recibió en las elecciones?

  • 1. Usted ha prometido que Armenia recuperará el control de Artsvashén. ¿Cómo planifica organizar la seguridad, la conectividad del transporte y los servicios públicos para los armenios que decidan asentarse allí? ¿Dónde exactamente tienen que reubicarse  los armenios de Tigranashén, que históricamente jamás fue un enclave azerbaiyano, pero que usted entregará a Azerbaiyán sin duda mientras que nosotros seguimos legitimando  su régimen?
  • 2. ¿Por qué usted continúa solicitando préstamos y créditos? ¿Si el desarrollo económico nos permite hacerlo o pronto tendremos que pedir a los acreedores foráneos que efectúen la reestructuración de nuestras deudas? (Esta es una pregunta retórica, porque las consecuencias del «magnánimo consentimiento» de los acreedores son evidentes).
  • 3. Si «los ciudadanos son la fuente de poder», ¿por qué no se somete a referéndum ni siquiera a votación en nuestro parlamento títere ni una sola decisión clave que aborda la seguridad nacional?
  • 4. Proporcione la información detallada sobre el gasto de cada préstamo concedido en los últimos cinco años.
  • 5. ¿Qué sucede con la reforma de las Fuerzas Armadas de Armenia prometida hace dos años? Se ha reducido a inútiles ejercicios de 24 días, para los cuales ya se ha llamado al servicio a las mismas personas varias veces?
  • 6. ¿Cuántos altos funcionarios han sido condenados por corrupción bajo su mandato? ¿Por qué todos los «casos de alto perfil» contra exfuncionarios terminan en nada o desaparecen de la agenda?
  • 7. ¿Cuántas pequeñas familias de Artsaj no pueden costear una vivienda en el marco del programa propuesto, y qué medidas planean tomar para apoyarlas?
  • 8. ¿Existe alguna hoja de ruta pública a largo plazo para integrar a los armenios de Artsaj desplazados, aparte de obligarlos a obtener la ciudadanía armenia otra vez más?
  • 9. ¿Por qué interfiere el Estado en los asuntos internos de la Iglesia apostólica armenia?
  • 10. ¿Cuántos ciudadanos armenios han abandonado el país definitivamente desde 2021?

Se puede continuar esta lista indefinidamente, si tan solo existiera la voluntad política. No obstante, Pashinián, sus predecesores políticos y sus «oponentes» sólo pueden discutir temas que les interesan: quién robó cuánto, quién consume qué sustancias psicotrópicas y a quién Azerbaiyán planeaba comprar Artsaj a un precio más alto. Y esto continuará hasta que se forme la aristocracia nacional que asumirá la responsabilidad por el futuro de Armenia y será capaz de transformar esta disputa sin sentido en el tribunal.

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